El neoyorquino
Justin Jedlica se ha operado en los últimos diez años de las nalgas, el pecho, el abdomen, los bíceps y tríceps, además de los labios y la nariz. Él mismo reconoce que la silicona le puede pasar factura pero confiesa que se trata de "un precio bajo a pagar a cambio de un cuerpo perfecto".
La noticia en la red.