La periodista escapaba supuestamente de unos fotógrafos cuando fue captada por un radar móvil superando el límite de velocidad permitido y, para más inri, manipulando un papel con una de sus manos.
Sara Carbonero fue parada por un coche de la Guardia Civil y su excusa de estar siendo perseguida no sirvieron para que le perdonaran la multa. La imprudencia de conducir tan rápido y encima mirando un papel era demasiado grave para ser pasada por alto.
La noticia en la prensa.